Grupo Kons tenía un logo que los representaba. El problema no era el símbolo: era que nunca había pasado por un proceso de diseño profesional y, sobre todo, que no existía ningún sistema detrás de él.
Sin colores corporativos exactos, sin tipografía definida, sin normas de uso. Cada vez que necesitaban aplicar la imagen en un nuevo soporte —una camiseta, una valla, una tarjeta, una factura— alguien tomaba el logo y lo adaptaba como podía. El resultado acumulado era una identidad completamente incoherente: el azul del casco no era el mismo que el de la carpeta, la tipografía del catálogo no tenía nada que ver con la de los vehículos.
El reto: construir el sistema que nunca existió. No romper con lo que había, sino darle coherencia, criterio y normas de uso que pudieran aplicarse en todos los soportes sin improvisación.
El rebranding partió de la estrategia: qué transmite Grupo Kons, a quién se dirige y cómo quiere ser percibido. Empresa seria, profesional, comprometida con el resultado. "Tu proyecto, nuestro compromiso" como idea central de toda la comunicación.
El sistema visual se construyó sobre Pantone 2768 —un azul petróleo sólido que comunica confianza, seriedad y permanencia— con blanco y un gris complementario para las aplicaciones que requieren contraste. Tipografía limpia y geométrica, sin ornamentos innecesarios.
A partir de ahí, la identidad se desplegó en todos los puntos de contacto físicos del negocio: desde la tarjeta de visita hasta el casco de seguridad en obra, pasando por el catálogo de proyectos, las vallas publicitarias y la indumentaria del equipo. Todo con los mismos colores, la misma tipografía, el mismo criterio.